1 jun. 2015

Analisis de la Realidad



Una de las prescripciones preestablecidas por Allah en este mundo es que quien sigue el sendero del Señor aferrándose a su religión triunfará, se salvará y prevalecerá aunque fuera un esclavo de Abisinia, mientras que quien abandona la guía de Allah y sigue el camino de Satanás sus obras se echarán a perder y caerá en la ruina aunque fuera un amo de Quraish. No hay aflicción que descienda sobre el siervo sin haber antes un pecado ni aflicción que se quite sin haber antes un arrepentimiento.

La nación que hace uso de los medios adecuados para alcanzar la gloria y el prestigio y camina hacia la salvación es una nación guiada por los principios legislativos de Allah, una nación que se merece vivir en felicidad, seguridad y bienestar. Sin embargo, si se echa para atrás y se desvía de la legislación divina, yendo por el camino de la destrucción y la pérdida, estará en ruina y se propagarán en ella las aflicciones como consecuencia de los pecados y por desobediencia al Conocedor de lo oculto.
Dice Ibn Al Qayyím Al Yawziyyah interpretando las palabras del Altísimo: {Cierto que Allah no cambia lo que una gente tiene hasta que ellos no hayan cambiado lo que hay en sí mismos} (13:11): “Allah no cambia para bien la situación de aflicción que vive cierta gente mientras ellos mismos no cambien absteniéndose de los pecados. Pues, el cambio no viene sino después de otro”.
Dice Allah, Altísimo sea:{Pero quien se aparte de Mi recuerdo…Es cierto que tendrá una vida mísera y el Día del Levantamiento le haremos comparecer ciego. Dirá: Señor mío: ¿Por qué me has hecho comparecer ciego, si antes podía ver? Dirá: del mismo modo que cuando te llegaron Nuestros signos los olvidaste, así hoy eres tú olvidado} (20:124-126).
En efecto, las historias que cita Allah en el Sagrado Corán contienen una enseñanza moral y una exhortación, y no son cuentos para entretenerse. Así pues, la gente que tiene capacidad de razonar debe reflexionar sobre esto.
Adán, la paz sea con él, y su esposa fueron expulsados del Jardín a causa del pecado y la desobediencia.
Y, preguntémonos, qué es lo que provocó la inundación de todos los pueblos de la tierra en la época del Profeta Noé, la paz sea con él, llegando el agua a la cima de las montañas, sino los pecados y la desobediencia. Incluso el hijo de Noé murió ahogado y no le sirvió de nada la rectitud de su padre, ya que fue un hijo pecador.
Y qué es lo que hizo que Allah mandara contra el pueblo de 'Ad el viento aciago hasta dejarlos caídos sobre la faz de la tierra cual troncos huecos de palmera. Y cuál fue el motivo de que Allah sorprendiera al pueblo de Zamud con el grito hasta cortarles el aliento en sus corazones y dejarlos muertos sino los pecados y desobediencias a Él (SWT).
Y qué es lo que hizo que las aldeas del pueblo de Lot se elevaran al cielo, llegando a oír los ángeles el ladrido de sus perros, y luego Allah las volteara de arriba abajo y las destruyera por completo.
Estas y otras son historias que el Generoso Corán nos refirió sobre los hijos de Israel y otros pueblos a causa de sus pecados y su desobediencia a Allah (SWT), como la historia de los tres propietarios de un jardín mencionada en el Capítulo de El Cálamo y de cómo fueron castigados cuando prohibieron el derecho de Allah y su jardín ardió en llamas.
Se transmitió de Ibn Mas'ud (RA) que el Profeta (PyB) dijo: "Tened cuidado de no cometer pecados. Pues, el siervo incurre en una sola falta y ésta lo lleva a olvidarse de parte del conocimiento adquirido, comete una falta y por ella se priva de realizar oraciones voluntarias en altas horas de la noche, y comete una falta y no lo hace alcanzar un sustento que se le tenía preparado". Luego recitó: {Entonces, un castigo enviado por tu Señor azotó al huerto mientras estaban dormidos} (68:19).
Algunos dependen de la misericordia y perdón de Allah, y de su generosidad y benevolencia, pero se olvidan de que han descuidado los mandatos y prohibiciones de Allah y han echado a perder sus asuntos de religión. Por otra parte, no tienen en cuenta que Allah (SWT) además de ser inmensamente misericordioso es severo en el castigo, y si su castigo azota a los pecadores, éste no podrá ser apartado. Quien, pues, dependa del Perdón divino insistiendo en cometer pecados, ha de saber que está actuando como un testarudo y obstinado.
 No os dejéis engañar por la situación que vive cierta gente que corrompió la tierra con sus injusticias y matanzas sin derecho y que se encuentra gozando de abundancia económica y de larga vida. Se debe saber que es un delito lo que perpetran sus manos y que Allah les retrasa su plazo y los induce gradualmente desde donde no saben. Y una vez son atrapados les sorprende un severo castigo como sólo puede hacerlo el Poderoso y Omnipotente. El Mensajero de Allah (PyB) dijo: "Allah Le concede un plazo al injusto (para que se rectifique) pero cuando lo toma con Su castigo no lo deja", luego recitó: {Así es el castigo de tu Señor cuando decide azotar a las ciudades por su iniquidad, Ciertamente Su castigo es doloroso y terrible} (11: 102)
Ciertamente, el fortalecimiento y la consolidación en la tierra no se logran sino volviéndose uno a Allah y acudir sinceramente a Él. Por eso, el rol de esta nación es un rol de liderazgo puesto que carga con la gran responsabilidad de esta religión a fin de transmitir y difundir el mensaje de Allah (SWT), elevar su palabra y mostrar sinceridad para con el Señor como hacían antes los predecesores piadosos.

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